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El Hijo de la Esperanza - Mi historia por David Berkowitz


Que Dios bendiga a cada uno que está leyendo este mensaje. Mi nombre es David Berkowitz, soy un prisionero que ha estado en la carcel por más de 22 años. He sido sentenciado a prisión por el resto de mi vida. Mi caso crimianl es bien conocido y llamado el "El hijo de Sam" balazera.

Fue once años atrás, cuando yo estaba viviendo en una celda de la prisión fría y solitaría, donde Dios alcanzo mi vida. Aquí está mi historia de esperanza…

Hijo de Tormento

Nuevas bendiciones hacen un nuevo comienzo Siempre desde que era un niño pequeño, mi vida parecía que estaba llena de tormento. Regularmente tenía ataques en los cuales rodaba en el piso. Algunas veces tiraba los muebles. Cuando estos ataques venían, se sentía como si algo estubiera entrando en mí.

Mi mamá quien había muerto hace mucho, no tenía control sobre mí. Yo era como un animal salvaje y destrucivo. Mi padre me tenía que sujetar en el piso hasta que los ataques terminaran.

Cuando estaba en la escuela pública, era tan violento y destructivo que una maestra, que se había enojado tanto conmigo, me agarró por la cabeza y me echo fuera del salón de clase.

También, me erredaba en muchas peleas. A veces empezaba a gritas sin ninguna razón. Eventualmente las autoridades de la escuela le ordenaron a mis padres que me llevaran a un Psicologo, o iba a ser expulsado. Tuve que ir a un psicologo una vez por semana por dos años, pero la terapía no tuvo ningún resultado en mi comportamiento.

Durante ese período de mi vida, también estaba afligido con severas crísis depresivas. Cuando tenía este sentimiento, me escondia debajo de mi cama por horas. Yo también, me encerraba en el armario en una oscuridad total desde la mañana hasta la tarde. Tenía un deseo por la oscuridad y una urgencia de huir de las persona.

Una Fuerza estaba en Trabajo

Ocasionalmente esta fuerza satánica venía a mí en el medio de la noche. Cuando esto pasaba, sentía el deseo de escaparme de la casa y caminar por las calles oscuras. Vagaba por los vecindarios como una gato de callejón y volvía a casa subiendo por las escaleras de incendio. Mis padres nunca se enteraban que estaba fuera.

Continuamente preocupaba y asustaba a mis padres por mi comportamiento tan extraño. A veces pasaba todo el día sin hablarles. Me quedaba en mi cuarto hablandome a mí mismo. Mis padres no podian alcanzarme. Ni siquiera con todo su amor. Muchas veces los ví llorar porque veían que era una persona atormentada.

Luchando con Pensamientos Suicidas

Tenía pensamientos suicidas frecuentemente. Aveces pasaba tiempo sentado en el borde de una ventana con mis piernas colgando por afuera. Nosotros viviamos en el sexto piso de un edificio viejo. Cuando mi papá me veía haciendo esto me gritaba y me decía que entrara.

También sentía el impulso de pararme delante de autos moviendose o lanzarme delante de un tren. Aveces los impulsos eran tan fuertes que mi cuerpo temblaba. Recuerdo que era una lucha tremenda mantenerme en mi juicio.

Yo no tenía la menor idea de que hacer ni mis padres tampoco. Ellos me llevaron a un Rabí, maestros y consejeros de la escuela, pero nada funcionó.
Mi mamá murió
Cuando tenía catorce años de edad, mi mamá tenía cancer. En unos meses ella murió. Yo no tenía hermanos o hermanas, y sólo era mi papá y yo. Él tenía que trabajar diez horas por día, seis días a la semana. Pasamos poco tiempo juntos.

La mayoría del tiempo, mi mamá fue la fuente de estabilidad. Ahora que ella no estaba, mi vida se derrumbó rapidamente. Estaba lleno de furía por la perdida de mi madre. Me sentí sin esperanza, y mis crísis de depresión eran más intensas que nunca. Me puse más rebelde y empeze a faltar a la escuela.

Mi papá trato de ayudarme lo mejor que pudo. Él se las arreglo para hacerme terminar la secundaria. El día después que me gradué, me fui al ejército. Yo acababa de cumplir 18 años unas semanas atrás. Ingrese al ejército, en un sentido, para empezar una nueva vida y alejarme de mis problemas. Aún en el ejército tuve problemas y dificultad para enfrentalos, pero me las arregle para terminar los tres años de servicio.

La Fuerza aún me tenía

Sali del servicio militar en el año 1974, para empezar otra vez la vida de un "civil". Todos los amigos que conocía antes se habían casado o mudado. Así que me encontre solo viviendo en la ciudad de New York.

En el 1975, conocí a unos chicos en una fiesta que, después me entere que estaban muy involucrados en el ocultismo. Siempre estuve facinado con la brujería, satánismo, y las cosas ocultas desde que era un niño. Cuando estaba creciendo, miraba un sin número de películas de horror y películas satanicas, una de ellas era El Bebe de Rosemary – ("Rosemary’s Baby"). Esta película en particular cautivo mi mente.

En ese tiempo tenía veintidos años, y esta fuerza satánica todavía me estaba buscando. Donde quiera que iba parecía que había una señal o símbolo dirigiendome a Satanás. Sentía que algo estaba tratando de tomar control sobre mi vida. Empece a leer la Biblia Satánica escrita por Anton Lavey quien fundo la Iglesia de Satanás en San Francisco en el año 1966. Empece, inocentemente, a prácticar varios ritos ocultos y encantamientos.

Estoy convencido que algo satánico entro a mi mente y, mirando atrás en todo lo ocurrido, reconozco que fui lentamente engañado. No sabía que cosas iban a salir como resultado de todo ésto, pero a través de los meses las cosas perversas ya no lo parecían. Iba rumbo abajo en el camino de la destrucción y no lo sabía. Es probable que estaba en el punto donde nada me importaba.
"...el que cree en mí, aunque esté muerto, vivirá." Juan 11:25

El Horror Comenzo

Eventualmente, cruce la linea invisible en donde no hay regreso. Después de años de tormento mental, problemas de comportamiento, problemas muy profundos y mi propia rebeldía, me convertí en el criminal que, en ese tiempo, parecía que era mi destino en convertirme.

Mirando atrás, era todo una horrible pesadilla y haría cualquier cosa si pudiera desahacer todo lo que paso. Seis personas perdieron sus vidas. Muchas otras sufrieron por mi mano y continuarán sufriendo por el resto de sus vidas. Estoy muy apenado por todo esto.

En 1978, fui sentenciado a 365 años consecutivos, literalmente me enterraron vivo detras de las paredes de la prisión. Cuando al principio entre al sistema penal, me pusieron en aislamiento. Me enviaron a un hospital psiquiatrico porque me declararon temporalmente loco. Eventualmente me enviaron a otras prisiones incluyento la infamosa "Attica"

La Esperanza estaba llegando

Diez años en la sentencia de mi prisión y sintiéndome desesperado y sin esperanza, otro prisionero se acerco a mí un día que estaba caminando en el patio de la prisión una noche fría de invierno. Se presento y me empezo a decir que Jesuscrito me amaba y me quería perdonar. Aunque sé que sus intensiones eran buena me burlé de él porque creía que Dios nunca me perdonaría o que Él quisiera tener algo conmigo.

Todavía este hombre persistió y nos hicimos amigos. Su nombre era Rick, y caminamos en el patio juntos. Poco a poco compartía conmigo acerca de su vida y lo que él creía que Jesús había hecho por él. Él continuaba recordandome que no importaba lo que una persona hacía, Cristo estaba listo a perdonar si un individuo estaba dispuesto a dejar las cosas malas que hacía y ponía su completa fe y confianza en Jesuscristo y en lo que Jesús hizo en la cruz - morir por nuestros pecados. Me dio un Nuevo Testamento de los Gedeones y me dijo que leyera los Salmos, Lo hice. Cada noche leía. Fue en este tiempo que el Señor silenciosamente iba derritiendo mi corazón endurecido.

Una Nueva Vida Empieza

Una noche estaba leyendo el Salmo 34. Llegue al versículo 6 que dice, "Este probre clamó, y le oyó Jehová, y lo libró de todas sus angustías."

Fue en este momento, en 1987, que empece a derramar mi corazón a Dios. Parecía entender todo de una vez. La culpa de lo que había hecho...el asco de lo que me había convertido...y esa noche en mi celda fría, me arodille y le oré a Jesucristo.

Le dije que estaba enfermo y cansado de hacer mal. Le pedi a Jesús que me perdonara de todos mis pecados. Pase un tiempo en mis rodillas orando. Cuando me levante sentí como si una cadena invisible pero muy pesada que había estado sobre mí por muchos años se rompió. Una paz fluyo en mí. No entendia que pasaba. En mi corazón sabía que mi vida, de alguna manera iba a ser diferente.

Una decada de Libertad

Más de once años han pasao desde la primera vez que hable con mi Señor. Muchas cosas buenas han pasado en mi vida desde ese momento. Jesuscristo me ha permitido empezar un ministerio aquí en la prisión donde las autoridades me han dado permiso para trabajar en la "Unidad Especial de Necesidades". Aquí es donde hombres que tiene varios problemas emocionales y dificultad enfrentando problemas se quedan. Puedo orar con ellos a medida que leemos la Biblia juntos. Tengo la oportunidad de mostrarles amor fraternal y compasión.

He trabajado como asistente del capellán y también tener un ministerio de escribir cartas. Además, el Señor me ha dado la oportunidad de compartir con millones en programas de televisión como en "Inside Edition" en 1993, "A&E Investigate Report" en 1997. Club 700 en 1997, y "The Coral Ridge Hour" (Dr. James Kennedy) en 1999. He podido compartir lo que Él ha hecho en mi vida, como también advertir a otros el peligro de involucrarse en el ocultismo.

Por todas estas oportunidades estoy muy agradecido y siento que no meresco ésto.

Hay Esperanza para Ti también

Unos de mis pasaje favoritos en s Escrituras es Romanos 10:13. Dice, "Porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo." Aquí está bien claro que Dios no tiene favoritos. Él no rechaza a nadie, pero recibe a todos los que le llaman. Yo sé que Dios es un Dios de misericordia y está dispuesto a perdonar. Él puede perfectamente restaurar y curar nuestras vidas erridas y destruidas. He descubierto en la Biblia que Jesuscristo murió por nuestro pecados; pero Él no tuvo pecado. Él tomo nuestro lugar en la cruz; derramó su sangre como pago completo que Dios demanda por las cosas malas que hacemos.

La Biblia también dice, "por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios" (Romanos 3:23). Más adelante dice, "Porque la paga del pecado es muerte, mas la dádiva de Dios es vida eterna en Cristo Jesús Señor nuestro (Romanos 6:23).

Estos pasajes dicen bien claro que cada uno ha pecado. Sí, algunos como yo hemos hecho más que otros. Por lo tanto, todos debemos tomar la decisión de reconocer nuestros pecados ante Dios y arrepentirnos de ellos. Necesitamos dejar nuestra vida de pecado, como también creer que Cristo fue y es el Hijo de Dios.

Tú tienes que creer que Jesuscristo murió, y fue sepultado y en el tercer día resucito en victoria, porque la muerte no pudo tomarlo. Pidele a Cristo que te perdone. Declarale como el Señor de tu vida, no tengas verguenza de hacerlo. Rechazar a Jesucristo y Su obra en la curz es rechazar al perfecto y único regalo de Dios de salvación y vida eterna.

Aquí está Tu Oportunidad

Amigo, aquí está tu oportunidad de arreglar las cosas con Dios. La Biblia dice, "que si conferares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación. (Romanos 10: 9,10). Así que cree en tu corazón que estas palabras de la Biblia son verdad.

Por favor considera lo que estoy diciendo. Te ruego con todo mi corazón que pongas tu fe en Cristo ahora mismo. El mañana no está prometido a nadie (Heb. 9:27).

Ves, no solo estoy compartiendo este mensaje para decirte una historia interesante. En vez quiero que compruebes la bondad de Dios en mi vida, un hombre quien una vez fue un adorador satanico y un asesino, para mostrarte que Jesuscristo es perdón, esperanza y cambio.

Me involucre en el ocultismo y me queme. Me converti en un asesino cruel y tire mi vida como también destruí la vida de otros. Ahora he descubierto que Cristo es mi respuesta y esperanza. El rompió las cadenas de la confusión mental y depresión que me ataban. Hoy he puesto mi vida en Sus manos, así me hubiese gustado haber conocido a Jesús antes, todos los crimenes que pasaron no hubiesen pasado. Que Dios te bendiga y gracias por leer ésto.

Con Amor,
David Berkowitz
Marzo 1999